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Shakira: "Soy ciento por ciento oral"Agregar a mi carpeta
 

Horas antes de llegar a Buenos Aires, la cantante habló de su participación en el Live 8, de su último CD y del trabajo con Gustavo Cerati

La voz de Shakira no parece la de aquella dueña y señora de escenarios que hemos visto en acción. La que hace unos días hechizó al público real y virtual desde el Palacio de Versalles, una de las sedes del Live 8. Se la escucha agitada e inquieta desde el teléfono madrileño. Es que por estos días todo es un agitar intenso y, por ejemplo, su plan inicial de estar en Buenos Aires ayer cambió a último momento y pocas horas antes de tomar el avión anteanoche decidió postergar un día el vuelo, para terminar de editar el videoclip que acaba de grabar en Barcelona del tema "No", de su nuevo disco.

Se demora un viaje que la trae a Buenos Aires no sólo para promocionar su disco y hacer un especial para televisión, sino también para encontrarse con Gustavo Cerati para continuar una suerte de encuentro o sociedad musical que comenzó hace unos meses, cuando el ex Soda viajó a las Bahamas para trabajar en la producción de dos de los temas del álbum.

Quizá su inquietud se deba a que todo se lo toma muy en serio. "Me cuesta mucho hacer música como hamburguesas", dice, para explicar la distancia que existe entre sus discos. Es que tras conquistar al mundo latino con "¿Dónde están los ladrones?", su CD de 1998, se tomó un tiempo, hasta 2001, para tomar por asalto al mercado norteamericano con "Laundry Service", su primer disco en inglés. Ahora, cuatro años después, editó "Fijación oral volumen 1", al que seguirá en noviembre el volumen 2, con temas en inglés. "Otras canciones, nuevas; no son traducciones", aclara Shakira". De todas maneras, ya acaba de anotarse otro récord en el mercado discográfico de los Estados Unidos, al ubicarse en el segundo puesto de la Billboard, justo después de "X & Y" de los ingleses Coldplay.

"Yo sé que la industria tiene grandes expectativas después de un álbum exitoso como fue «Laundry Service» -continúa- y esperan que el artista salga seis meses después con algo nuevo. Pero yo sabía que iba a necesitar un tiempo para poder desarrollar mis ideas, para experimentar dentro del estudio de grabación y crear. Los frutos no se pueden madurar a punta de pedradas; hay que darles tiempo". Así, tras esa expresión tan a la colombiana, Shakira explica que fue por ello que tomó la decisión de recluirse en su casa de las Bahamas. "Quería estar alejada de las cámaras, del ojo público y de los escenarios, para emprender la búsqueda hacia la introspección. En ese estado, en soledad, pude hacer crecer este álbum, estos dos álbumes, en verdad", dice, refiriéndose a los dos volúmenes que forman su nuevo trabajo y que agrega que se convirtió en álbum doble cuando descubrió que era el armado lógico para esas veinte canciones que había seleccionado entre todas las compuestas, y que alternaban casi justo entre el inglés y el castellano.

Pero allí no acaban las lenguas que Shakira habla y canta. Porque hay francés en "En tus pupilas" y alemán en "Lo imprescindible", primer y último tema del álbum. "Es que he descubierto que tengo facilidad para los idiomas -dice, ahora casi riéndose-. En el primer caso, me pareció que la canción sonaba muy francesa, un poco a la época de Serge Gainsbourg, Brigitte Bardot, todo ese tiempo dorado del romance francés. Y en el caso de «Lo imprescindible», me sonó definitivamente alemana, por el sonido electrónico de esa new wave de los años ochenta de la que soy muy fan". Los idiomas, las lenguas, la fijación oral, Shakira en la tapa del CD con un bebe en edad de ser amamantado. ¿Todo entra en conexión? "Sí. Si sumas eso, el resultado es que soy ciento por ciento oral; siempre he vivido a través de lo que digo y de lo que jamás debí decir también -agrega, con una risa, ya más relajada-. Creo que la palabra es mi vehículo preferido y en él me transporto; también mi mayor fuente de placer es la boca, entonces haberme fotografiado con un bebe en brazos representa ese vínculo entre la criatura y la madre, en esa primera etapa de vida en la que empezamos a descubrir el mundo a través de lo oral".

Para las canciones de este álbum, además de los idiomas Shakira ha recurrido a colegas con los que compartir un tramo del viaje musical. Así, Alejandro Sanz hace la parte masculina que exigía "La tortura". "Tenía que ser «la» voz, y para mí, la de Alejandro Sanz es inconfundible, con un carácter muy personal, y sabía que le iba a hacer un aporte muy importante a la canción", explica. En cuanto a Cerati, lo buscó como productor, asegura, y porque es uno de sus artistas favoritos. "Desde siempre, desde Soda Stereo, y también lo que ha hecho en solitario, así que lo busqué con el ánimo de intercambiar ideas, de emprender una búsqueda en conjunto. En la vida de todo artista hay un momento en que se da la necesidad de juntarse con otros, de intercambiar puntos de vista. Y necesité en este momento, después de 14 años de carrera, juntarme y aprender de él que es todo un maestro. Y aunque lo busqué como coproductor de un par de temas, también cantó y agregó algunas cosas". Aquí, entonces, continuarán el encuentro, aunque no quiere anticipar demasiado ni precisar si se trata de una suerte de devolución y que participará en el nuevo trabajo de Cerati. "Puedo decirte que vamos a encontrarnos para trabajar algunas ideas que tenemos, y no es que no quiera hablar -agrega riendo-, sino que no sabemos lo que va a suceder, no se pueden predecir los resultados de nuestro trabajo en común, pero tenemos muchas ganas de seguir haciendo cosas y vamos a ver dónde desemboca todo esto. En nuestro primer encuentro aprendí mucho al trabajar con alguien que tiene criterios y opiniones muy sólidas. Fue interesante vernos en el estudio, llegando a lugares comunes después de debatir y evaluar las cosas juntas, porque yo también tengo opiniones firmes. Entre los dos tuvimos que buscar qué era lo mejor para la canción, tuvimos que adaptarnos el uno al otro".

De aquí para allá

Para sumar excitación a este momento tan especial de su carrera, Shakira participó del Live 8, el gigantesco concierto en el que los músicos se plantaron para reclamar a los poderosos del mundo que tengan en cuenta a los que menos tienen. "Fue muy lindo estar allí, nada menos que en el palacio de Versalles. Además, con artistas a los que admiro, como The Cure, una de mis bandas preferidas. Pero lo importante fue tener la oportunidad de formar parte del evento y aprovechar mi voz pública para llamar la atención de la comunidad internacional sobre el problema de la pobreza. Para mí, como latinoamericana, como colombiana, habiendo nacido y crecido en un país que ha estado bajo el látigo de la violencia y la indiferencia de tantos gobiernos, participar de ese momento histórico fue muy importante."

Esa mirada desde su ser de latinoamericana también está presente cuando vuelve a hablar del impacto que ha producido en los Estados Unidos. "Siento que una de las tareas que me tocan, como artista latina que ha podido penetrar al mercado global, es poder exportar nuestra hispanidad. Creo que es el momento de hacerlo porque así como somos la primera generación en el mundo que puede hacer que la pobreza sea una cosa del pasado al exigirles a los países más ricos que intenten erradicar la pobreza del mundo, y es algo posible, no es un sueño; así también éste es el momento de borrar cada vez más las fronteras, de lograr que algún día las banderas sean obsoletas y poder cantar una canción en el idioma que sea. Creo que es el momento para que se den esos cambios y como artista también me siento parte de un grupo de gente que intenta construir nuevos puentes."

Por Adriana Franco
De la Redacción de LA NACION